LexiVox
Ir a: BuscarComentariosEtiquetasEstadísticas

Buscar normas

Buscar las normas por los textos de su contenido o de su metadata

febrero/1989

noviembre/2008

ley

abril/2005

decreto supremo

julio/1997 92 junio/2004 65 ley de 30 de diciembre de 1948 94 noviembre/2011 63 enero/1950 111 noviembre/1950 121 octubre/2004 83 diciembre/1912 88 enero/1900 79 abril/1932 59 diciembre/2013 62 septiembre/1945 64 diciembre/2006 79 abril/2004 71 enero/1945 93 agosto/2004 77 diciembre/2004 89 septiembre/2004 84 diciembre/2005 153 diciembre/1944 79 noviembre/2004 63 mayo/2004 137 noviembre/1947 107 diciembre/2008 60 diciembre/1949 78 diciembre/2001 75 mayo/2008 71 septiembre/2005 99 octubre/1945 87 diciembre/2003 94 noviembre/2006 74 agosto/2005 89 octubre/1991 63 noviembre/1945 95 julio/2009 70 mayo/2002 70 abril/2007 72 febrero/1993 59 diciembre/1948 164 diciembre/1926 85
Ir a: BuscarComentariosEtiquetasEstadísticas
 
Humor Lexivox humor

La Abuela

Los Abogados jamás deberían hacer una pregunta a una abuela si no se encuentran preparados para la respuesta.

Durante un juicio en un pequeño pueblo, el abogado acusador llamó al estrado a su primera testigo, una mujer de avanzada edad.

El abogado se acercó y le preguntó:

—Sra. Fortunati: ¿sabe quién soy?

Ella respondió:

—Sí, lo conozco señor Sanny. Lo conozco desde que era un niño y francamente le digo que usted resultó ser una gran decepción para sus padres. Siempre miente, cree saber de todo, es muy prepotente, abusivo, engaña a su esposa y lo peor de todo, manipula a las personas. Se cree el mejor de todos cuando en realidad es un pobre hombre. Vaya que sí, lo conozco...

El Abogado se quedó perplejo, sin saber exactamente qué hacer. Sin embargo, para salir del paso y apuntando hacia la sala, le preguntó a la Sra. Fortunati:

—¿Conoce al abogado de la defensa?

Nuevamente ella respondió:

—Claro que sí. Yo también conozco al señor Pérez desde que era un niño. Él es un flojo y medio raro, y tiene problemas con la bebida. No puede tener una relación normal con nadie y es el peor abogado que conozco. Sin mencionar que engañó a su esposa con tres mujeres diferentes, una de ellas la esposa suya, ¿recuerda? Sí, yo conozco al Sr. Pérez. Su mamá tampoco está orgullosa de él.

El abogado de la defensa casi cae muerto.

Entonces, el Juez llama rápidamente a los dos abogados para que se acerquen al estrado, y les dice:

—Si alguno de los dos, le pregunta a esa vieja si me conoce, los mando a la silla eléctrica a los dos.

Sonreir otro poco...

CopyLeft LexiVox 2011 - La Paz, Bolivia
Sitio impulsado por DeveNet.Net - software para Internet

Valid XHTML 1.0 Strict   ¡CSS Válido!